un empresario afirma que lo forzaron a mentir ante Bonadio
En el contexto de la causa Cuadernos, que investiga supuestos sobornos durante el kirchnerismo, un empresario reveló detalles impactantes sobre su testimonio anterior. Daniel Claudio Pitón, quien estuvo en el tribunal, aseguró que su declaración anterior fue completamente falsa y que lo hizo bajo presión para evitar ser detenido. Este testimonio, que inicialmente era defendido solo por sus abogados, ahora cobra más fuerza.
Pitón relató que, tiempo atrás, había buscado aclarar las circunstancias de su testimonio en la etapa de instrucción. Contó que, minutos antes de ser llamado junto a su hermano José Luis, entonces presidente de su empresa familiar, la defensa no contaba con pruebas. Esto generó un ambiente de miedo entre los empresarios que llegaban a Comodoro Py. Algunos tenían tanto temor que sentían la “obligación de mentir para no ir presos”, remarcó.
Al presentarse en el juzgado, llevaron un escrito elaborado por sus abogados. Según Pitón, intentaban responder a las inquietudes del magistrado, pero siempre sin faltar a la verdad. “Hay una línea fina entre decir la verdad y direccionar una declaración”, comentó. Además, ofrecieron voluntariamente sus celulares al final de la presentación. Sin embargo, tras entregar el documento, se encontraron con que debían esperar un largo rato mientras un empleado lo llevaba al juez para su aprobación.
Después de esa espera, el abogado de la familia les comunicó que el escrito “no era suficiente”. “Estábamos en shock”, remarcó Pitón. Fue en ese momento que decidieron modificar su declaración, ya que temían que, de no hacerlo, podrían quedar detenidos. Aquel día, asumió la responsabilidad de hacer la exposición oral para proteger a su hermano de consecuencias más graves.
Desafortunadamente, tras esa decisión, Pitón terminó procesado, mientras que el procesamiento de su hermano fue revocado posteriormente. En un momento crucial de su declaración, afirmó que el acta que se levantó durante esa audiencia “no refleja la verdad” y que hizo esas afirmaciones solo para salir del juzgado sin ser arrestado. “Lo que dije fue para no ir preso”, añadió, alineándose con una estrategia de defensa que ya había sido planteada por varios abogados, aunque sin que sus clientes la validaran personalmente en el tribunal.
Además, mientras hablaba sobre su empresa familiar, dedicada al transporte y construcción en Entre Ríos, destacó que es una firma de mediana escala, participando en proyectos de menor envergadura en comparación con otros casos en la causa. Negó haber cometido delito alguno, considerando que las obras en cuestión eran “irrelevantes” dentro del contexto del expediente.
Pitón también se refirió a su relación con Ernesto Clarens, una figura clave en la investigación. Dijo que, ante demoras en pagos por obras, fue a consultar a las autoridades y le sugirieron hablar con este financista. Aseguró que Clarens le ofreció diferentes servicios, pero negó rotundamente haberle entregado dinero. “Yo a Clarens no le di ni un peso”, insistió.
Su declaración resulta relevante, ya que, hasta ahora, algunos defensores sostenían que sus clientes habían sido presionados para acogerse al régimen del arrepentido, aunque los imputados evitaban confirmar esta versión ante el tribunal. Así, el testimonio de Pitón abre un nuevo debate en el juicio sobre la validez de algunas declaraciones recogidas durante la investigación.